Buenos días.
Mucha tela que cortar en el debate de lo que entendemos por 'buena música' pero ahí va mi tochopinión.
Respeto mucho al analista político Carlos Herrera porque además es un gran entendido en copla, en el rock de los 60/70, sobretodo americano y 'prou'. Para dar esa opinión sobre lo que se hacía en España en esos 80, hay que oír mucha, pero mucha música y de todo tipo porque fueron años altamente prolíficos. Periodismo musical le llaman y afortunadamente Joaquín Luqui no fue el único. Ahí están Ordovás, Julio Ruiz, Trecet, Juan de Pablos o José Miguel Lopez, críticos que al no haber estado influenciados nunca por ninguna multinacional, siempre han podido dar una visión más imparcial sobre el asunto.
¿Qué se hacían letras chorras? Muchísimas. ¿pero fueron más trascendentales la de los cafesquijanos o mclanes de turno que aparecieron como setas en la siguiente década?
¿De verdad es más emocionante conocer lo que daría el autor por un beso de la flaca, que saber como quedó aquella historia de las perlas ensangrentadas...?
Para acabar os dejo con el tema de hoy y una curiosidad que le oi a Jorge en una entrevista.
Cuando presentó la maqueta de la canción en la discográfica, le comentaron que, hombre, que estaba bien, la melodia pocos arreglos necesitaba, pero si cambiaba algunas palabras de la letra igual entraban en listas.
Jorge se negó rotundamente diciendo que ya se buscaría una toalla para eso de las listas...
Al final y sin tocar nada, entraron y hoy en día es la canción del grupo más escuchada en Spotify.