En los campings, como en todos los establecimientos, hay unas normas de admisión y unas normas de conducta y convivencia que es obligatorio respetar. Normalmente, la mayoría de campings tienen normas de admisión muy relajadas, digamos que dejan entrar a todo o casi todo el mundo. Es verdad que algunos campings son más exigentes que otros, pero en España no suelen nada estrictos. Si puedes encontrarte que si llevas una furgoneta o autocaravan destartalada o va tirando humo o aceite se lo piensen... lo mismo que si por tu aspecto deducen que puedes ser problemático, presentas signos de intoxicación etílica o un aspecto excesivamente descuidado, sucio... o si vas en grupo y os ven muy jaraneros... Pero si todo es "normal" no hay el menor problema. Y ya digo que en el camping el término de "normalidad" es muy amplio: van desde perigrinos y mochileros a influencers pasando por cicloturistas, familias completas y a veces se cuelan hasta despedidas de soltera.
Otra cosa son las normas de convivencia. Ahí la cosa cambia y aunque tampoco es que sean nada del otro jueves y cada camping establece las suyas y las hace cumplir con más o menos rigor. Te interesará saber que hay un horario de entrada y salida, fuera del cual no se puede circular con el vehículo. Eso es muy importante para las furgos, porque si sales, tienes que hacer como Cenicienta: a las 10 ó las 11 tienes que estar en casa. Si llegas tarde, la barrera está cerrada y la furgo no puede entrar. Si vas con caravana no hay problema, el coche se queda en la puerta y entras andando a dormir. En furgo, te quedas en la calle. Y lo mismo si eres muy madrugador... no puedes salir hasta las 8 de la mañana.
Mientras no hagas ruido, ni molestes a los vecinos, ni viertas líquidos en la parcela, basta con ser educado y limpio.